11 errores habituales de un arquitecto al afrontar domótica en sus proyectos

4 Feb , 2022 Arquitectura,Innovacion,Seguridad para el hogar,Smart Building

1-DESCONOCIMIENTO DEL MERCADO

Cuando se quiere tener todo bajo control, es usual mostrar cierta resistencia a emplear una tecnología desconocida, que se desvía del camino que se ha recorrido, y por lo tanto, no se opta por la innovación, ya que resulta incómodo; pero esto puede conllevar que un proyecto se quede atrás tecnológicamente, no estando adaptado a lo que realmente los usuarios demandan hoy en día.

Este tipo de proyectos desactualizados pueden perderse con el tiempo, ya que la competencia seguramente, dé el paso e innove destacando sobre las demás construcciones.

2-DESCONOCIMIENTO DE LAS POSIBILIDADES

Es un error caer en señalar el ahorro energético como único beneficio asociado a la domótica y a la automatización, ya que aportan más de lo que se pueda tener constancia.

Además de esta eficiencia energética, se les unen otros beneficios que deben ser destacados, como es la seguridad, el confort de los usuarios y la mejora de la accesibilidad, que aporta una ayuda extra a personas que se encuentren en algún tipo de situación de dependencia, o en el caso de una empresa, por ejemplo, cuyos accesos puedan ser controlados de mejor manera.

Cámaras de vigilancia, alarmas sonoras para las medicinas, control absoluto de los accesos de forma remota e incluso llamadas de emergencia, son algunas de las funciones que pueden dotar de una mayor seguridad y autonomía al usuario.

3-MIEDO AL FRACASO

El miedo a veces, provoca que la persona no se arriesgue, presentando cierta resistencia como decíamos anteriormente, a la innovación y al cambio, no adaptándose a las “nuevas” necesidades que puedan surgir.

Superar este tipo de miedo puede conllevar tiempo. Rodearse de las personas que sí sean expertas, como pueden ser integradores o instaladores certificados, que conozcan realmente el sistema y la materia, ayudará a que se pueda alcanzar los objetivos con mayor seguridad, y el profesional además, se sienta más seguro de realizar este tipo de cambios y aprender nuevos conocimientos.

4-CONSIDERAR EXPERIENCIAS ANTERIORES

Como en toda actividad laboral, puede darse el caso de que durante el desarrollo de proyectos anteriores, se haya tenido una mala experiencia en algún aspecto, lo que puede suponer ciertos prejuicios al abordar un nuevo proyecto que englobe ese mismo servicio. 

Trabajar con los materiales adecuados, las personas expertas en estos sistemas y en estos tipos de dispositivos, ayudará a que el proyecto llegue a buen fin y se obtenga un resultado de mayor calidad. 

5-USO DE DIVERSOS MEDIOS DE TRANSMISIÓN

Uno de los beneficios de implantar domótica o automatizar un espacio, es que si se lleva a cabo de manera integral, se podrá gestionar un amplio abanico de funciones, pero hay que tener en cuenta que se debe tener contar con los conocimientos técnicos necesarios para integrar los diferentes dispositivos, asegurando una correcta comunicación entre ellos.

6-NO BLINDAR LA SEGURIDAD

En función del sistema de automatización utilizado, éste puede ser vulnerable de sufrir posibles ataques cibernéticos, ya que en ciertos casos, los datos que se generan se suben a la nube, necesitando soporte de internet para ejecutar las funciones.

Ante la posibilidad de sufrir este tipo de ataques al lugar, como por ejemplo activar y desactivar luminarias o alarmas, acceder a las cámaras de videovigilancia, a los accesos e incluso, conocer en todo momento cuando el espacio no está habitado, se aconseja disponer de un dispositivo de control único, que almacene dicha información en su interior.

Gracias al Miniserver de Loxone, se evitarían este tipo de ataques, ya que toda la información de su funcionamiento o de los usuarios, se queda registrada dentro del dispositivo sin subir a ninguna nube, sin divulgarse y sin salir del edificio.

7-PROVEEDORES NO ADECUADOS

Si los proveedores con los que se va a realizar el proyecto no son los adecuados, es lógico que puedan sucederse inconvenientes durante su desarrollo, e incluso una vez finalizado. Una falta de experiencia o de profesionalidad, pueden ser el origen de estos problemas.

La correcta elección de los proveedores facilitará el trabajo desde el inicio hasta el final del proyecto, asegurando los estándares de calidad deseados de los productos, el cumplimiento de las fechas de entrega y evitación de roturas de stock, etc.

Para implantar un sistema de automatización, no es adecuado cualquier electricista o persona que tenga conocimientos de clima, se necesitan expertos instaladores que sepan en todo momento cómo llevar a cabo la integración, y tengan la capacidad de gestionar los posibles inconvenientes que puedan encontrarse por el camino.

8-FALTA DE SEGUIMIENTO EN LOS PROYECTOS

Es aconsejable llevar a cabo un seguimiento absoluto del proyecto durante toda la obra, de manera que se puedan tomar las decisiones acertadas a su debido tiempo, evitando que en caso de ausencia de dicho seguimiento, sean personas con competencias diferentes las que las tomen, pudiendo conllevar que el proyecto tome una vía que desde el primer momento no era la idónea.

Por tanto, lo idóneo es realizar su gestión de principio a fin del proyecto, asegurando que todos los pasos que se habían planificado se desarrollan como es debido.

9-NO CONSIDERAR EL VALOR AÑADIDO AL CLIENTE FINAL

Se debe tener en cuenta que los proyectos pueden incluso sumar un valor añadido al proyecto, y por tanto, al cliente final; es decir, el trabajo que se vaya a realizar no sólo puede generar los beneficios mencionados anteriormente, como por ejemplo, un ahorro energético, si no que además, aportará un punto diferenciador a todo el espacio automatizado, captando la atención de los posibles usuarios del mismo, que podrán sentirse atraídos por sus beneficios, convirtiéndose en posibles prescriptores y clientes potenciales.

Si por ejemplo, nos encontramos ante un hotel que haya apostado por una gestión energética eficiente y lo comunique, será un punto a su favor mediante el que destacar frente a su competencia.

10-PROYECTOS REDACTADOS ÚNICAMENTE POR FABRICANTES

Un arquitecto puede carecer de los conocimientos necesarios para trabajar con este tipo de sistemas, y es posible que por confianza o por comodidad, deje en manos del fabricante la prescripción del proyecto en cuanto a los dispositivos se refiere. Sin embargo, podría considerarse un error, ya que el papel del arquitecto sería únicamente el de intermediación, sin entender realmente lo que se está llevando a cabo, y confiándole todo el proyecto a un tercero.

Se debe definir minuciosamente todo lo que se quiere agregar, instalar y/o modificar, incluso a veces, considerando diferentes fabricantes, de manera que se eviten posibles problemas de stock, precios o calidad.

11-PROYECTOS SIN VALOR AÑADIDO

Resaltar la calidad del producto y materiales o asegurar un precio ajustado puede no ser suficiente, se debe estudiar minuciosamente qué necesidades presenta el cliente y cómo satisfacerlas, de manera que se añada valor a cada proyecto.

Sería positivo conocer bien al cliente y la finalidad del proyecto que se va a llevar a cabo, de manera que se pueda abordar satisfactoriamente y aportarle todo el beneficio que permiten este tipo de sistemas.

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